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Nuestro Showroom: Mesa Despacho

Nuestro Showroom: Mesa Despacho

Cuando preguntas por ahí sobre la mesa de trabajo, mucha gente contesta: una mesa. ¡Qué más da cómo sea y dónde está!

Tú crees????

Nosotros creemos que, donde pones gran parte de ti debe ir con tu filosofía; tener algo tuyo para que fluyan las ideas. Por eso, la mesa del despacho tenía que ser “nuestra mesa”: la mesa de Atelier.

Para ello, lo primero que había que hacer era diseñarla. Las ideas iban y venían de diversas maneras pero, finalmente el diseño que resultó del brainstorming nos pareció simplemente genial.

Las patas las hicimos con unos aros de madera de pino maciza. Esas patas necesitaban una estructura sólida. Decidimos poner tres listones (también de pino) en la parte superior y uno en la parte inferior. Para que fuera resistente, engalletamos toda la estructura, tapamos las imperfecciones con emplaste y lijamos bien para que no hubiese astillas.

Y, como remate final: el logo de Atelier en la parte central haciendo de soporte (también hecho con madera de pino)

El resultado nos gustaba mucho y, tuvimos la tentación de dejarlo así pero, no destacaría nada con el suelo ni con la tapa que teníamos en mente, así es que la pintamos en un tono grisáceo con barniz y, lijamos de nuevo, consiguiendo un toque envejecido.

En principio, para la tapa, habíamos planificado una plancha de roble. Luego, vimos mucho más claro el diseño con dos planchas y en el centro una greca de nogal.

Y, al fin…

Está será la Mesa Atelier “One”: nuestra complice de ideas y proyectos 😉 

¿Os gusta?

Nuestro showroom: paso a paso del taller

Nuestro showroom: paso a paso del taller

No sé a vosotros, pero a nosotros el color sapelli no nos gusta demasiado y, así es como estaba hecha la parte que habíamos decidido que fuese nuestro taller.

Después de ver varias posibilidades (pintarlo, tirarlo y hacerlo con otro material, o bien dejarlo diáfano) nos pareció que la mejor solución sería un mix 😉

No queremos un taller al uso, sino un taller que en sí mismo “tenga algo”. Por eso, decidimos ponerle un poco de nosotros. En este caso, optamos por reutilizar materiales como el palet.

¡Nos negamos a tirarlos con el juego que dan!

Decidido: una parte pintada y, la otra forrada de lamas de palets. Los perfiles de aluminio los pintamos de negro (quedará mucho mejor). La parte de arriba también de negro y, la parte de abajo (después de pintar los perfiles) ya podía empezar a cambiar su imagen. Era el momento de escoger palet y cortar las lamas, tratando de aprovechar el máximo posible.

Se trata de ir colocándolas rellenando todo el sapelli de manera alterna. Como, lógicamente no vienen a medida, fuimos marcando para cortar con la ingletadora según nos iba haciendo falta. Para sujetarlo utilizamos la pistola de clavos. Y así, hasta que logramos taparlo por completo. En la zona que tiene cristales, quitamos las gomas existentes y con unas maderas a modo de marco, logramos darle ese toque artesano.

Este proceso lo realizamos tanto exterior como interiormente.

Por dentro, además de lo que ya os hemos contando, había que montar el taller. Al principio fuimos dejando allí todo a modo de almacén, pero ahora había que actuar.

Lo primero era quitar todo lo que había dentro (que era mucho) para empezar. Pintamos el suelo del mismo color que el resto de la nave. A la pared también le dimos un lavado de imagen. El techo estaba con muchas placas rotas y pusimos unas nuevas. Y, ahora ya tocaba la parte más divertida.

Para el ventanal cortamos también lamas de palets haciendo un marco; creamos una mesa de trabajo y de corte; una mesa para las diferentes máquinas. Un toque por aquí… otro por allá…

El resultado nos gusta mucho y, aunque seguro que iremos añadiendo poco a poco más cosas, ya se puede decir que es nuestro taller.

Gana espacio con las puertas correderas

Gana espacio con las puertas correderas

En nuestros diseños, cada vez más, nos piden puertas correderas para solucionar el problema de espacio o simplemente, porque a nivel estético les gusta más.

En algunos pisos, con cierto toque moderno, se están incorporando, por ejemplo en la entrada al salón. Sin embargo, poco a poco se demandan para ganar espacio al comunicar estancias, o para dar mayor luminosidad (en el caso de las de cristal).

La puertas correderas proporcionan aproximadamente metro y medio cuadrado de superficie útil. Esto se traduce en un aprovechamiento de espacio para poner cualquier otro mueble que necesitemos.

¿A la vista o empotradas?

Aquí tendrás que valorar si quieres hacer obra o no.

Las correderas a la vista son las que van paralelas a la pared y no necesitarías realizar obra. Llevan la guía vista (puedes poner un bandó decorativo para ocultarla si no te convence). El inconveniente que tienen es que la pared hacia la que abre la puerta queda inutilizada pero, existen vinilos que pueden solucionarte este problema.

La que son empotradas requieren de obra ya que se colocan entre tabiques. Lo recomendable es que sean de casoneto (armazón metálico), aunque también se puede hacer doble tabique con pladur. Permiten aprovechar las paredes laterales para apoyar muebles al quedar ocultas en el interior.

Materiales

Dependerá de tus necesidades el querer un material u otro. Las de cristal son las más caras pero tienen la ventaja de dar mas amplitud y luminosidad. El cristal puedes pedirlo más o menos opaco dependiendo del lugar para donde quieras la puerta. Pero, si las quieres más económicas, también puedes elegir de madera o lacadas.

Elijas la que elijas, saldrás ganando.