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En otros artículos hemos tratado las cocinas negras, rojas, minimalistas, modernas en entornos rústicos… Pero hoy venimos con el gran dilema de toda reforma: abierta o cerrada.

¿Se han puesto de moda y nos dejamos llevar? ¿Nos gustan realmente? ¿Cómodas o incómodas?

El otro día teníamos esta conversación con una persona cercana a nosotros. Estaba dándole vueltas a hacer reforma y nos preguntaba sobre cómo le quedaría una cocina abierta en su casa.

Bien, es muy difícil decir: Te quedaría estupendamente ¡hazlo!

¿Por qué? Porque el resultado es fantástico siempre con un buen diseño y elección de materiales correcta. Pero esa no es la pregunta, ni la respuesta.

Lo mejor que puedes hacer es preguntarte ¿este tipo de cocina tiene que ver con mis costumbres, con la decoración de mi casa, con mi día a día…?

Sí la respuesta es afirmativa, entonces empieza a valorarlo pero si no va con tu estilo de vida, descarta la idea.

Ventajas e inconvenientes

Las principales ventajas de las cocinas abiertas son el espacio y la luminosidad. Por ello, es una buena solución para las cocinas que son pequeñas. Así evitamos sensación de agobio y conseguimos dar mayor luz.

Por otro lado, estas cocinas permiten interactuar con el resto de personas que se encuentran en el salón mientras cocinamos. Es buena solución para evitar los posibles “accidentes domésticos” si tenemos hijos.

Por hablar de inconvenientes encontraríamos el olor, el ruido y el desorden que podría estar a la vista de todos…. El olor y el ruido ya no son un problema. Hoy día existen electrodomésticos que apenas hacen ruido, pero sí necesitamos una buena campana extractora (lo ideal es la campana a techo para que pase desapercibida con el entorno). El desorden ya sería cosa de cómo sea cada uno. En cuanto al ruido de cuchillos y cacerolas propios de un buen chef inspirado, habría que valorarlo si a alguien le molesta mientras lee o quiere ver una película tranquilamente.

Ah!, ten en cuenta que esa pared ya no estará. Habrá que buscar lugar para almacenar todo lo que tenías en ella.

La quieres abierta, pero con cierta intimidad

Si dudas o quieres que esté cerrada para evitar el ruido o desorden en ese momento, opta por las puertas correderas en cristal o en cualquier otro material si lo que quieres es “ocultar” lo que allí se “cuece” 😉